El contenido se reproduce en aplicaciones web, móviles y Smart TV mediante reproductores optimizados para distintos dispositivos y conexiones.
Entrega del vídeo mediante redes CDN que optimizan la velocidad de acceso y garantizan una distribución eficiente a escala internacional.
Aplicación de sistemas DRM y políticas de seguridad para proteger los derechos de distribución y controlar el acceso al contenido.
Transcodificación automática del contenido para generar los distintos formatos y calidades necesarios para el streaming.
Los contenidos se almacenan en infraestructura cloud preparada para gestionar grandes volúmenes de vídeo de forma segura y escalable.
Recepción de vídeo desde el CMS o desde sistemas de emisión, permitiendo incorporar contenidos en directo o bajo demanda al flujo de la plataforma.